Los solariums: sol a domicilio

Inicio | Mas » Complementos para jardines con piscinas

Para muchas de las personas tener un color bronceado en su piel es fundamental para su estética y es por eso que suelen acudir a centros especializados que nos ofrecen obtener el tono deseado al cabo de algunas sesiones. Para otros el quemarse durante los meses de verano es sólo una consecuencia de pasar tiempo libre en la playa o al pie de una piscina; más allá de la importancia que los individuos le otorguen a este tema en particular, debemos señalar que los solariums ya son famosos en todas partes del mundo, su propagación tuvo lugar de manera vertiginosa y en especial entre aquellas personas que tiene problemas para conseguir el “tostado” deseado a través del sol.

Aunque es cierto, que desde hace años los mayores consumidores de este servicio son las mujeres, a fines de los 90’ fueron cada vez más los hombres que decidieron probar la experiencia de una piel “diferente”. Pero para comprender un poco mejor cómo funciona un solarium y los beneficios que éste acarrea será necesario remontarnos a su ceración; de acuerdo a lo señalado por entendidos, el solarium nace por medio de la tecnología y de las necesidades estéticas que muchas mujeres no podían satisfacer debido a que su piel no se bronceaba de manera natural cuando era expuesta al sol.

solariumEsa fue la razón principal que, con el correr de los años, se tornó en una moda; ya no sólo asistían a estos lugares mujeres con estos inconvenientes sino aquellas que deseaban lucir un tono más oscuro en la piel durante todo el año sin limitarse a los meses de verano. La tecnología actual permite que los rayos del sol sean duplicados a través del uso de tubos eléctricos los cuales reproducen los rayos ultravioletas que son los que logran que la piel del ser humano se vaya tornando paulatinamente más oscura. Es por esto que los dueños de un solarium explican a los consumidores que no se obtienen efectos mágicos, es decir, no lograremos el tono deseado en la primera sesión, sino que al cabo de las que sean asignadas. Hay que tener presente que al asistir a estos lugares estamos directamente expuestos a rayos ultravioletas y éstos, si son aplicadso erróneamente o en demasía pueden llegar a provocar cáncer de piel; este factor es lo que determina que las visitas a los solariums sean restringidas y la sesión no supere los 30 minutos. Una vez que nos adentramos a esta instalación podemos escoger dos modalidades: permanecer acostados de espalda dentro de un “sarcófago”, alternativa no recomendada para aquellos que sufren de claustrofobia.

O bien podemos broncearnos en camas verticales, utilizando un protector para los ojos; la mayoría de los solariums nos proporcionan anteojos negros que son de plástico oscuro con lo que evitamos una exposición de la vista hacia los rayos ultravioletas. Luego de algunas sesiones, se aconseja acudir al dermatólogo para controlar cómo nuestra piel reacciona a este tratamiento, no debemos olvidar que la piel es un órgano muy sensible que debemos cuidar con gran esmero.

Elementos básicos y precaución

solarium-verticalEn un diseño básico de solarium, la luz natural atraviesa el vidrio u otro material calentando el espacio el cual puede ser vertical o inclinado; para moderar las oscilaciones de temperatura pueden emplearse materiales pesados como agua o mampostería, de esta manera absorbemos el calor. El asilamiento del cielo raso, la pared y los cimientos minimizan la pérdida de calor durante los días fríos; entre las características del control climático encontramos a los ventiladores, las ventanas operables y las ventilas que evitan que el solarium se recaliente. Podemos afirmar que este aparato cumple una única función: broncear nuestra piel, pero para conseguir los resultados deseados es necesario tener paciencia ya que un exceso de radiación UV altera el funcionamiento normal de las células de nuestra piel causando cáncer o incluso mutaciones. Un exceso de solarium también implica un adelantamiento del proceso de envejecimiento natural de la piel, es muy probable que se hagan presentes las arrugas, los relieves, las manchas y hasta un engrosamiento. Las sesiones necesarias están calculadas en aproximadamente 5 y 10 turnos; para que los resultados obtenidos perduren se aconseja utilizar hidratantes para ayudar a reponer las vitaminas y nutrientes que se pierden en las sesiones, es así como mantendremos la piel suave. Por último, si dudamos de cómo reaccionará nuestra piel o si ésta es demasiado blanca para esta práctica, lo que debemos hacer es consultar con el dermatólogo antes de proceder.