Alquiler de chalets con piscina

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La vacaciones de todos nosotros son épocas ideales para la relajación, el ocio y el entretenimiento, los más afortunados tienen la posibilidad de zarpar hacia otros destinos y los que no disponemos de un buen presente económico solo podemos elegir entre dos alternativas: quedarnos en nuestro hogar u optar por el alquiler de un chalet con piscina.

Seguramente muchos de nosotros asumirá que alquilar este tipo de inmueble en época veraniega puede costar un ojo de la cara, pero esto no es así; los precios que el mercado maneja hoy son muy variados y están atados a diversos factores tales como: dimensiones, época, ubicación y rentabilidad. El alquiler de un chalet con piscina se ha convertido en una opción más que popular debido a los altos costos que se deben abonar si deseamos pasar nuestras vacaciones en la playa; los dueños de estos inmuebles están al tanto de que esta elección es hoy un fenómeno debido a las nulas posibilidades que tiene el futuro inquilino de costear un hospedaje lejos de su vivienda. Es por esto que el alquiler de chalet con piscina no puede ser más oneroso que el alquiler de un departamento a metros del mar; de todas formas es cierto que existen zonas residenciales en donde los alquileres son muy elevados, pero éstos están destinados a un “grupo social” de elite.

chaletpiscinaEn algún momento de nuestro relato hicimos referencia a la “rentabilidad”, hacemos hincapié aquí porque este factor puede ser nocivo para quien alquila la vivienda y pretende mucho dinero; la rentabilidad de este tipo de inmuebles sólo se consigue tres meses al año, es decir, es muy poco probable que estas casas se alquilen durante los meses de invierno. Esto implica que quien fija el precio no puede excederse en demasía, el error de la mayoría de los propietarios de los chalets con piscina es querer ganar en tres meses lo que no han podido durante los otros nueve; a todo esto debemos sumar que los futuros inquilinos no están en un gran apuro, sino que comparan precios. Si el alquiler de chalet con piscina se desea realizar a un precio desmedido lo más probable es que transcurra la época vacacional y el propietario se quede sin el ingreso deseado, por eso, si somos nosotros quienes vamos a alquilar la vivienda debemos tener este dato en cuenta.

Opciones en chalets

alquiler-chaletsEl alquiler de chalets con piscina se ha vuelto una alternativa sólida y es por eso que en algunos países de Latinoamérica y Europa los terrenos de los countries, o aquellos alejados de las zonas urbanas empezaron a comercializarse con mayor fervor. Muchos se preguntarán ¿Todos quieren ahora edificar su casa para las vacaciones?; la respuesta a este interrogante está dividida; es cierto que hoy varias familias ven la posibilidad de tener una “segunda residencia” en donde permanecer cuando se desee tranquilidad; pero también existen aquellos que poseen fines lucrativos para estas casas. Hoy, el alquiler es una entrada fija que varios individuos poseen además de sus ya tradicionales trabajos, y no es casualidad que en países como Argentina la industria de la construcción haya crecido un 50%.

Las personas hoy invierten comprando inmuebles para luego alquilarlos a precios considerables; este fenómeno comenzó décadas atrás con los departamentos aledaños a las áreas de la costa, su rentabilidad se trasladó luego a los countries y casas de campo hasta llegar al alquiler de chalets con piscinas. Estas casas presuponen para quienes las alquilan una alternativa perfecta para gastar lo menos posible, en especial si contamos con una familia numerosa: no se invierte mucho dinero en salidas, comida y en las pertinentes reparaciones que un auto necesita para realizar un viaje mínimo de 4 horas. La gran desventaja que los propietarios de estos inmuebles tienen es el mantenimiento, es cierto que durante los 3 meses la vivienda deja una buena ganancia pero los nueve meses restantes debemos pagar sus impuestos y mantener su fachada lo cual implica un gasto extra. El alquiler de chalets con piscinas están recomendado para toda clase de gente: jóvenes que deseen pasar tiempo con amigos, familias con dos o más hijos o personas de edad que sólo busquen escaparse de la ciudad por algunos días. Los beneficios son muchos, se gana en tranquilidad lo que conlleva a una falta de estrés; no sufrimos el amontonamiento de la gente, algo muy común en los destinos turísticos y podemos disponer de las instalaciones en cualquier momento del día, a nuestro antojo.