Aquabuilding: una nueva disciplina deportiva

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Las distintas disciplinas que se practican en los natatorios nos permiten no sólo distendernos sino también aliviar más de un mal muscular y psicológico; el aquabuilding es una práctica de gimnasia que se realiza en el agua para poder trabajar las partes más sensibles de nuestra musculatura a través de la flotación.

aquabuildingLa velocidad y la repetición de los movimientos que efectuamos cuando practicamos este deporte nos permiten flexibilizar las articulaciones, relajar la espalda, activar la circulación linfática y sanguínea logrando así un efecto positivo en situaciones de edemas, várices, falta de coordinación en los movimientos, dolores de espalda y muchos otros casos.

El aquabulding se realiza con el objetivo de remodelar la silueta y fortificar el tono muscular de todo nuestro organismo; con respecto a las edades más frecuentes involucradas en esta disciplina, debemos señalar que son siempre los más jóvenes los que buscan con afán lograr una silueta perfecta, por eso no es de extrañarnos ver personas de entre 23 y 35 años en la mayoría de las clases. De todas maneras esto no implica que el aquabuilding esté destinado solo a estas edades o a algunos grupos de personas: las embarazadas, los deportistas, los adolescentes, personas sedentarias, activas o ancianas o aquellos que necesiten recuperarse de alguna lesión u operación puede acceder a practicarla. Dentro del agua dosificamos nuestro esfuerzo en función de las capacidades de cada persona y al poner el cuerpo en flotación permitimos ejecutar movimientos que son imposibles en el suelo, todo esto sin riesgo de lesiones o de sobrecargas en las articulaciones.

natacion-aguabuildingSi analizamos la situación, si estas acciones se efectúan sobre el suelo o una superficie similar, el peso del cuerpo y los impactos que éste tendría que soportar podrían provocar severas lesiones; en las prácticas de aquabulding, como nuestro cuerpo está en el agua, pesa un 90% menos lo que permite una mayor fluidez y amplitud de los movimientos.

En más de una ocasión es muy probable que nuestro médico nos haya recomendado tomar clases de natación o llevar a cabo algún ejercicio dentro del agua en casos de sufrir lesiones articulares o musculares, o también para fortalecer nuestra espalda o trabajar problemas de columna. Este consejo es muy beneficioso pero lo que olvidamos habitualmente es indagar sobre nuestra técnica a la hora de nadar, si ésta no es la adecuada y no se adapta al tipo de dolencia o problema que padecemos, puede agravar nuestra situación.

Los nadadores inexpertos se preguntan cuál es la diferencia entre el aquabuilding y las otras gimnasias acuáticas tales como el aquagym, aquaerobic, etc; dicha diferencia radica en que la primera no implica una adaptación de aeróbic terrestre en la piscina en donde un monitor, al ritmo de la música, desarrolla una coreografía que debemos imitar. Esta actividad trata de ejecutar ejercicios físicos para cada parte del cuerpo, realizando repeticiones para conseguir la efectividad necesaria; aquí también se emplea un monitor pero éste, a diferencia del anterior, se ocupa de verificar que todas las personas dentro de la piscina realicen los ejercicios de manera correcta, es decir, que la postura sea la indicada para evitar algún tipo de lesión.

Beneficios de la disciplina de aqua building

Como toda actividad física, el aquabuilding conlleva a una gran variedad de beneficios relacionados a las propiedades del agua; cómo ésta posee una presión hidrostática, efectúa en nuestro cuerpo un masaje general aumentando el retorno venoso de sangre al corazón; a su vez, mejora los músculos respiratorios y aumenta la capacidad ventiladora. Al practicar este ejercicio en el medio acuático, se produce un aligeramiento del peso del cuerpo, también denominado “ingravidez”, es por eso que no existen riesgos de lesiones al impactar contra el suelo, se mantienen los arcos de movilidad en todas las articulaciones y se aumenta la potencia muscular. La práctica del aquabuilding mejora la coordinación de los movimientos y las condiciones físicas generales, crea y consolida hábitos estables aumentando la autoestima y el autoconcepto; permite trabajar a la vez un grupo muscular y su antagonista y es por eso que no se generan descompensaciones estructurales. Por último señalamos que para disfrutar de este deporte no es necesario saber nadar ni tener una buena técnica de natación, sólo debemos dejarnos guiar por el instructor.