Estilos de natacion

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La práctica de la natación en todos sus estilos de nado nos aleja de las enfermades. Desde hace varios años, se ha tornado una costumbre que adoptan más y más personas en todo el mundo. Sus beneficios son perfectamente conocidos por todos y los especialistas en salud y deportes recomiendan su práctica regular a hombres y mujeres de todas las edades, como el método terapéutico más efectivo para tratar (y prevenir, en algunos casos) las enfermedades y lesiones más variadas.

Aún así, siempre se aconseja la oportuna supervisión de un experto, que podrá diseñar el programa de entrenamiento más adecuado para cada persona. Algunas personas cometen el error de sobre exigirse y terminan, en muchos caso, agravando la dolencia que los aquejaba y dejando sin efecto las maravillosas propiedades de este deporte. Por lo tanto, nos proponemos explicar, sin explayarnos demasiado acerca de las particularidades de cada caso, en qué consisten los estilos de natación más difundidos y cuál es la forma indicada en que deben ser practicados.

Estilo Crol (crawl)

Los estilos tradicionales y que más han evolucionado a través del tiempo son cuatro: crol (o “crawl”), mariposa, pecho y espalda. De estos cuatro estilos, el crol es el más famoso y, por lo general, el primero que se les enseña a quienes dan sus primeras brazadas. Si bien la técnica de nado crol no es en realidad tan fácil como puede parecer, los instructores de natación lo utilizan pues es aquel que involucra la mayor cantidad de músculos. La forma correcta de practicar este estilo consiste en mantener el cuerpo estirado y la cabeza mirando hacia el frente por debajo del agua, mientras se dan brazadas y se acompaña con patadas. Cada vez que sea necesario respirar, la cabeza saldrá del agua acompañando el giro que da el brazo (derecho o izquierdo, da igual). Para que el alumno pueda incorporar cada uno de los movimientos involucrados en este estilo de natación, los instructores suelen enseñarlos por separado, puesto que consideran que, hasta que el alumno no pueda dominar cada uno por separado, no logrará reunirlos todos a la vez. En cuanto a la respiración, es aconsejable intentar respirar de forma bilateral, es decir, poder respirar tanto a la par del brazo izquierdo como a la par del derecho.

 
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Nadar, dicen los expertos, es de lo más saludable

Estilo mariposa

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El nado estilo mariposa
 
El estilo mariposa, por su parte, es probablemente el más vistoso y el segundo más practicado, después del crol. Aún así, quienes apenas se inician en la práctica de este estilo de natación deben encararla con mucho cuidado, ya que puede ocasionar importantes dolores de espalda en caso de no contar con el desarrollo muscular abdominal que se requiere. La patada es probablemente la parte más compleja de este estilo, ya que las piernas deben estar pegadas y generando impulso gracias a una ondulación que comienza en la cadera y se extiende hasta los pies. Es por eso que es la técnica de nado que requiere el mayor gasto de energía, por lo que es importante conocer las limitaciones de nuestro cuerpo y no exigirlo de más. Este estilo requiere que el nadador actúe en forma simétrica bilateralmente, es decir, que ambos lados del cuerpo hagan exactamente lo mismo.

Estilo pecho

En cuanto al estilo conocido como pecho, podemos decir que es la técnica más lenta de todas, pero no por ello la más sencilla. En el estilo pecho, del cual se evolucionó al estilo mariposa, el nadador debe empujar sus manos juntas desde el pecho, mientras que sus codos deben permanecer siempre debajo del agua. La fuerza de avance será proporcionada, en gran medida, por las piernas. En relación a esto, podemos destacar como un inconveniente que este tipo de patada tan enérgica (que no es complicada en cuanto a la técnica en sí) puede provocar fuertes dolores de rodilla en nadadores inexpertos.
 
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Foto de hombre ejercitando su natacion de manera correcta
Estilo Espalda

estilo-espaldaFinalmente, el estilo espalda no posee tantas restricciones como los anteriores, aunque sí es cierto que los nadadores deben permanecer de espalda todo el tiempo. Por sus características, podríamos afirmar que este estilo es una variante del crol, casi su precisa inversión (de hecho, durante mucho tiempo se lo denominó el “crol de espaldas”). Para practicar este estilo, el nadador debe, al estar boca arriba, efectuar las brazadas hacia atrás, alternadamente, mientras patea con las piernas de una forma parecida a la que se lleva a cabo en el estilo crol. Si bien los niños pequeños también pueden iniciarse en la práctica de este estilo, se recomienda especialmente para personas mayores o con problemas en la zona de la espalda (mala postura, constantes dolores de cuello, etc.).

Poder practicar correctamente cualquiera de estos cuatro estilos de natación no es una tarea sencilla, pero con constancia y disciplina es posible adquirir los movimientos específicos de cada uno de ellos y disfrutar poniéndolos en práctica todos a la vez y en forma coordinada. El estilo crol, como mencionábamos antes, es el más conocido de todos y también el que resulta más sencillo de aprender y llevar a cabo, por lo que desde aquí recomendamos a todos los principiantes que comiencen por él.