Natacion como metodo relajante

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En nuestro sitio hemos hecho referencia a los distintos deportes acuáticos o disciplinas que suelen practicarse muy comúnmente en los estanques; pero no hemos hablado de algunas “formas de natación”. Para comprender un poco mejor a qué nos referimos decimos que en el agua se puede nadar o desplazarse de varias maneras, entre ellas podemos señalar al Swam, también conocida como “natación relajante”. La misma consiste en un programa de relajación que se realiza utilizando una tabla, en ella se combinan técnicas y música dando lugar a una gimnasia muy particular; podríamos decir que es como practicar Tai Chi en el agua; en cada clase se siguen las indicaciones de un profesor que se escucha a través de un auricular por radiofrecuencia.

Para practicar la natación relajante solo debemos contar con un bañador y gafas para bucear; para los más friolentos, en invierno se aconseja usar un traje de neopreno. El Swam fue la primer disciplina acuática que introdujo la música en las piscinas, logra que los entrenamientos de natación resulten más divertidos y relajantes; años atrás no se utilizaban auriculares sino que se ambientaba el complejo con música, hoy cada usuario puede programar la música que más lo relaje para llevar a cabo sus actividades.

natacion-relajanteDe acuerdo a lo manifestado por expertos, la natación relajante conlleva a infinidad de beneficios, los más significativos se vinculan con la respiración y la liberación de presión en los músculos; también se logran mejorar las técnicas de natación haciendo que los movimientos resulten más coordinados o sincronizados. Cualquier persona puede practicar la natación relajante, sin importar la edad o condición física, al contrario que otras actividades que exigen una preparación previa, el Swam no perjudica en absoluto articulaciones u otras partes del cuerpo, ya que al flotar, el peso del cuerpo no recae en ellas. Una de las grandes ventajas de esta disciplina se relaciona también con el corazón y los pulmones; la capacidad cardiorrespiratoria se fortalece al incrementar el riego sanguíneo y normalizar el pulso y la presión arterial, por lo que podemos afirmar que su práctica ayuda a prevenir infartos o demás enfermedades cardiovasculares.

Experiencia del nado relajante

Como mencionamos previamente, la práctica de la natación relajante conlleva a obtener muchos beneficios en el ámbito de la salud, al nadar ponemos en funcionamiento dos tercios de todos los músculos de nuestro cuerpo, en la mayoría de los estilos de desplazamiento se necesita la participación de los músculos del tren inferior, tren superior, tronco y cabeza; todos ellos cumplen funciones específicas en el desarrollo de la estabilidad y la propulsión. La energía que desarrollamos practicando el Swam se logra equilibrar tanto en brazos como en piernas; mejora la postura, alivia tensiones y, psicológicamente, genera estados de ánimo positivos.

swam-natacionTodos hemos experimentado el efecto relajante de una ducha tibia o de un baño de inmersión, este es el mismo efecto que se consigue con la natación relajante; otro de sus beneficios de variar la posición vertical del cuerpo a la horizontal en el agua, es que provoca el movimiento de las secreciones bronquiales haciendo que eliminarlas sea una tarea más sencilla. El Swam posee diversos estilos de nado, los debutantes suelen hacer la braza porque es fácil y permite disfrutar del agua de forma rápida, pero no hay que contentarse con mover únicamente los brazos sin meter la cabeza, ya que las ventajas que se consiguen son menores e incluso puede ocasionar dolores cervicales. El Crawl es el más técnico, aunque parezca lo contrario es mucho más suave que la braza pero demanda mucha más energía, se estima que con su práctica se pueden llegar a quemar 700 calorías al mismo tiempo en que se descomprimen los músculos. La natación relajante tiene un estilo que suele ser el más conocido y practicado: de espaldas; esta modalidad es la que prefieren aquellos individuos que sufren problemas de espalda o están en baja forma. La respiración resulta ser fácil ya que la nariz y la boca están fuera del agua; los movimientos de piernas son los mismos que el crawl pero se trabajan mucho más las pantorrillas y los glúteos; no existe tensión dorsal y los músculos que fijan la postura se refuerzan lo que previene futuros dolores. Una hora de nado de espaldas quema hasta 210 calorías.